¡No nos olvidemos del Dengue!

En esta nota te cuento todo acerca de esta enfermedad y un resumen sobre las conclusiones de estudios científicos que indican cómo la Papaya es eficiente en su cura.

A pesar de la pandemia por COVID-19, el dengue está presente y debería ser prioridad sanitaria. Durante este año, se registró una cifra récord en nuestro país: 59.000 casos confirmados y sospechosos de esta enfermedad que afectó principalmente al norte del país en Marzo y Abril, aunque también, se vieron afectadas otras regiones como la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires.

Los virus del dengue, miembros de la familia Flaviviridae transmitidos por mosquitos, son los agentes causantes del dengue. El dengue es la enfermedad viral emergente más importante de los seres humanos que en las últimas décadas se ha convertido en un importante problema de salud pública internacional. 

Suele propagarse en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo, predominantemente en áreas urbanas y semiurbanas. Se estima que hay entre 50 y 100 millones de casos de dengue y alrededor de 500 000 casos de dengue hemorrágico cada año que requieren hospitalización y que puede llevar a la muerte si no es tratado a tiempo. 

La fiebre del dengue se transmite por la picadura de un mosquito Aedes aegypti infectado. El mosquito contrae el virus al picar a una persona infectada. Los síntomas del dengue incluyen fiebre alta, sarpullido y dolor de cabeza intenso (tríada del dengue). Los síntomas adicionales incluyen dolor articular y muscular severo (fiebre quebrada), náuseas, vómitos y dolor ocular. 

¿Por qué la Papaya?

Hace varios meses me escribió una periodista originaria de Mesopotamia, zona con gran humedad de la Argentina. En nuestra conversación, me comentó que en su ciudad algunos/as médicos/as trataban a las personas que habían contraído dengue con Papaya. Pero lo que me llamó más la atención es que me aclaró que no se comentaba a viva voz, se hacía por lo bajo, como si fuese algo prohibido o inapropiado curar proporcionando plantas.

Debido a eso me comprometí a investigar el tema y encontré estudios científicos súper interesantes. 

A los pacientes con dengue -confirmado o sospechoso- se les debe medir el recuento de plaquetas y el hematocrito todos los días, desde el tercer día de la enfermedad hasta 1-2 días después de la defervescencia. 

Es importante tener en cuenta, además, que no hay ninguna vacuna disponible para la prevención de la infección por dengue. Se han desarrollado vacunas inmunogénicas tetravalentes seguras y se están sometiendo a ensayos clínicos. Por ello, la única forma de prevenir la adquisición del virus del dengue es evitar ser picado por un mosquito vector. 

Para esto debemos utilizar repelentes efectivos y también naturales. Les recomiendo el repelente de Rako Lab (@rako_lab), que fue formulado con aceites esenciales concentrados para lograr alejar los mosquitos de manera efectiva. 

Y las plantas medicinales, siempre están allí cuando más las necesitamos. Se realizaron estudios científicos donde se encontró que el extracto acuoso de las hojas de Carica papaya ha sido efectivo en el tratamiento de la fiebre producida por esta enfermedad. 

En ellos se pudo demostrar la efectividad de este extracto para disminuir la fiebre, detener la hemorragia en caso de dengue hemorrágico y aumentar el recuento de plaquetas.

Nuevamente compruebo que la medicina de la tierra es la respuesta. 

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