Dime qué comes y te diré quién eres

El ritmo acelerado compite con estar presentes en consciencia y alma a la hora de alimentarnos. Te propongo una atención plena, comercio justo y comer en forma “slow” para cuidar tu salud.

¿Alguna vez te detuviste a pensar cómo comes? Me refiero a la calidad de los alimentos que ingieres, pero también a su cocción y a todo el ritual de alimentarte teniendo en cuenta no sólo el espacio/ambiente, sino también la actitud a la hora de comer: ¿lo haces a las apuradas ó tranquilx poniendo todos tus sentidos en ese momento?

Hace muy poco, comencé a tener registro sobre mi ritual de alimentación. El ritmo acelerado, comer en el mismo lugar de trabajo, sin horario y sin tomarme el tiempo que requiere, me hizo tomar conciencia de que no estaba haciendo las cosas bien. Y concretamente estaba teniendo consecuencias en mi sistema digestivo.

Estar presentes en cuerpo, mente y alma también es fundamental cuando nos alimentamos. Registrar desde los alimentos, la cocción y el modo en que comemos puede revelarnos si estamos haciendo algo que no debemos o por lo menos que no nos está haciendo bien.

Slow Food: ¿y si bajamos un cambio? 

El movimiento de Slow Food fue creado por Carlo Petrini en la década de los `80. Acompañado de un grupo de activistas su propósito primario fue defender la buena alimentación, las tradiciones regionales, el placer de la gastronomía, así como un ritmo de vida más consciente y lento. 

Luego de cuatro décadas de historia, este movimiento ha evolucionado a un concepto más global y abarcativo sobre todo el proceso de la alimentación, reconociendo las fuertes relaciones que existen entre los alimentos que llevamos a nuestra mesa, nuestro planeta, las personas, la política y la cultura. En la actualidad, Slow Food representa un movimiento global que está presente en más de 160 países e involucra a cientos de miles de personas y proyectos.

Una de las reivindicaciones del movimiento es tomar conciencia a quién/quiénes compramos nuestros alimentos, de dónde provienen, quién los comercializa, cómo es su cadena de valor, cómo se cultivan y cómo se producen. Nuestras decisiones colectivas pueden influir y hacer llegar a las comunidades de todo el mundo alimentos buenos, limpios y justos.


Te invito a desacelerar el ritmo de vida. Sé que no es fácil en un contexto vulnerable, incierto, complejo y ambiguo. Pero, tomar registro ya es un gran paso. Te sugiero comenzar a hacer pequeños cambios, porque allí está la solución. 

Alimentación lenta y comercio justo

Slow Food propone utilizar tus sentidos para disfrutar de la calidad de la comida de manera consciente, aprendiendo a seleccionar alimentos que sean producidos en armonía con el medio ambiente, sin agroquímicos y de productores locales.


Además, el movimiento instaló el término co-productor para enfatizar el poder que tenemos como consumidores. Los co-productores pueden apoyar, alentar y fortalecer la cultura local: agricultores, ganaderos, productores, pescadores y queseros locales. Compra sus productos, y aprovecha la riqueza de los consejos y conocimientos que tienen para ofrecer. De esta manera, aprenderemos más sobre la calidad de los alimentos, a mantener una dieta más sana, libre de tóxicos, sabrosa y responsable con nuestra comunidad.

Vive más lento y en armonía


Estos pequeños pasos pueden hacer una gran diferencia a largo plazo. Tu salud, tu humor, tu piel te lo van a agradecer.

  • Utiliza ingredientes sencillos de productores pequeños y cercanos. Cocínalos. Cómelos en un espacio, en lo posible, destinado sólo a esta actividad. Tómate el tiempo para poner la mesa y disfrutar de tu creación.
  • Evita las comidas procesadas con ingredientes químicos. Aliméntate con comida de verdad. Utiliza hierbas aromáticas para dar sabor a tus platos.
  • Cultiva algún alimento que puedas comer. Aunque sea en una maceta en la ventana. Ideal una pequeña huerta. ¡Y comienza a compostar!
  • Infórmate sobre la historia y el recorrido que hay tras los alimentos que adquieres.
  • Compra en comercios locales. ¡Busca alimentos de temporada! Además de contar con todo el sabor de frutas y verduras, ¡estarás ahorrando!
  • Únete a un huerto comunitario y cultiva alimentos con vecinos.
  • Conecta con la sección de Slow Food cerca de tu zona.

Estrés y sistema digestivo


Si hablamos de salud, nuestro sistema digestivo necesita que tomemos consciencia no sólo de lo que comemos, si no también, acerca de cómo lo hacemos.


El primer paso en la digestión se lleva a cabo cuando nos ponemos en contacto visual, olfativo y táctil con el alimento. En ese momento, nuestro sistema nervioso envía señales al sistema digestivo para que comience la digestión. Si no le damos tiempo al sistema digestivo para prepararse, favorecemos la dispepsia, indigestión, pesadez, acidez estomacal, inflamaciones intestinales, entre otras. 

¿Por qué está relacionado el estrés con el sistema digestivo? Porque si no nos relajamos a la hora de alimentarnos, el sistema nervioso bloquea la digestión. Por ello, es importante tratar el estrés cuando hay problemas digestivos. 


Si quieres profundizar acerca de cómo tratar el estrés, te invito a sumarte a mi nuevo curso: Tratamiento de estrés con Medicina Herbal. Está en promoción al 40% durante el mes de Octubre 🙂 y este es el link para obtener más información: https://bit.ly/31CTLsD

6 comentarios en “Dime qué comes y te diré quién eres”

  1. Silvia tettamanti

    Hola Flor. Estuve en un curso con vos de. Fitoterapia presencial. Me interesa el de estrés. Me mandarías más información y precio. Por favor. Gracias te mando un beso enorme. Sos lo mas

  2. buen dia Flor!!! me encanta todo lo que haces y las propuestas de cursos que tenes . En mi caso muchas de las cosas que contas las hago intuitivamente desde hace muchos años. Ahora que tengo tiempo estoy reuniéndome con todos esos saberes intuitivos y empezando a profundizarlos . Soy vegetariana x compasión, reciclo, armo huerta y compost, me interesa la naturaleza que me rodea, y gracias a vos estoy empezando a ver la farmacia en lo verde .Empecé a hacer mi herbario, hago jabones naturales y estoy haciendo los ejercicios del libro “la bruja verde “que me regalo mi hija.
    te cuento un poco de mi para que me orientes, con que curso de los que dictas podría arrancar?
    Te mando un gran abrazo, admiro tu trabajo, Vivi

    1. Flor Fasanella - Florecer Medicina Natural

      hola Vivi! muchas gracias 🙂 creo que podes empezar por el curso de Botiquín Herbal ese es ideal para cuando estás iniciando el conocimiento de plantas medicinales.:)
      abrazo grande!

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