Cómo recolectar y conservar hierbas

Armar una botica natural es maravilloso, pero si tienes la posibilidad de cosechar es ¡pura magia! Te animo a poner manos a la obra y a que decidas comenzar a recolectar las plantas medicinales que tu cuerpo necesita de manera responsable. 

Desde que me inicié en fitomedicina, sentí la necesidad de transmitir este saber, conocimiento, para que cada vez más personas puedan encontrar ese equilibrio que tanto buscan y que puedan mejorar su calidad de vida.

Las plantas y las hierbas medicinales que nos otorga generosamente la madre tierra tienen todo lo necesario para cuidarnos, cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente y hasta el alma. Lograr este equilibrio nos permite vivir mejor y estar cada vez más conectados con lo natural.

Por ello, hoy me gustaría darte sugerencias para que ¡comiences tu propia recolección!

¿Cómo cosechar tu botica?

Si estás decididx a comenzar este camino increíble, es necesario que tengas en cuenta algunas cuestiones básicas, tanto en relación a la cosecha, como a la posterior conservación de las hierbas medicinales.

Antes de cosechar cualquier hierba en la naturaleza deberías responder estas preguntas:

-¿Es esa realmente la hierba que creo que es? 

Se refiere a tener un control firme sobre la identificación de plantas y estar absolutamente segurx de que sabes exactamente lo que estás cosechando. Esto puede requerir práctica. Te sugiero que si no estas 100% segurx no la coseches. Para aprender a identificar te propongo que contactes a personas especialistas en esto en la zona en la que vives, ya que una planta puede variar mucho de forma según donde crezca, por eso es imposible darnos cuenta con total certeza por una simple foto si es o no. 

-¿Es necesario cosechar esta hierba? ¿En qué cantidad voy a hacerlo? 

Esta pregunta está destinada a inspirar honestidad y humildad al decidir si cosechar o no una planta o población de plantas en particular. Esta pregunta también debe tenerse en cuenta al decidir qué parte de la planta cosechar. ¿Por qué cosechar la raíz (y matar la planta) cuando la hoja sirve?, por ejemplo.

-¿Es amable con el medio ambiente? ¿Cuánto necesita esta hierba el hábitat donde cosecho? 

Esta pregunta se refiere no solo a la vida de la planta en sí, sino también a las técnicas de cosecha, la cantidad que se está cosechando, la parte de la planta que estás cosechando y el impacto ecológico que tendrás cuando quites esa planta (o flor o rama u hojas).

Como verás consechar nada tiene que ver con la idea capitalista de explotar el ambiente, la tierra te está brindado poderosas medicinas con todo su amor y generosidad, lo mínimo que puedes hacer es cuidarla y ¡no destruir el ambiente! 

Debemos trabajar mucho esa creencia que nos han metido en la cabeza que más es mejor y que siempre nos falta algo para estar bien y ser felices. Porque con ese pensamiento, estamos tomando más de lo que la tierra realmente nos puede brindar. 

¿Cuál es la mejor manera de secar hierbas?

Este es otro paso fundamental. Y depende de muchos factores, incluida la naturaleza de la hierba en sí, la parte de la planta que se procesará, las condiciones meteorológicas y el clima, el equipo disponible y cómo se utilizarán finalmente las hierbas (es decir, uso doméstico versus comercial). Hay varias formas sencillas y complejas de eliminar el contenido de agua que deben tener en cuenta estos factores. La mayoría de los herbolarios secarán sus hierbas de una de las siguientes formas:

  • Al aire libre, a la sombra de la luz solar directa.
  • En capas sobre marcos de secado o pantallas.
  • En deshidratadores u hornos a muy baja temperatura.
  • Además, existen otros métodos que se utilizan para secar grandes cantidades de hierbas para uso comercial. 

¿Cómo me doy cuenta de que están secas? aquí algunas sugerencias:

  • Hojas: para comprobar la sequedad de las hojas, tritura una; si se desmorona o se astilla, está seca. 
  • Flores: al secar cabezas de flores enteras (como la caléndula), se puede verificar el contenido de humedad en el centro de la flor cortándolas o rasgándolas. Si el material vegetal mancha, es necesario más tiempo de secado. Si son sólo pétalos deben crujir. 
  • Raíces y cortezas: para comprobar la sequedad de las raíces y cortezas, intenta partir un trozo grande por la mitad con los dedos. Debe ser quebradizo y fácil de romper, y no flexible ni húmedo. 

Cosechar tus propias hierbas es un acto de amor, pero también de mucha responsabilidad. Leé, investigá, asesorate siempre con fuentes confiables, que sepan de fitomedicina.

Flor Fasanella

Farmacéutica especializada en medicina herbal e integrativa

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